Preparar fiambreras cinco días a la semana puede convertirse en una rutina agotadora, y los peques también se cansan de comer siempre lo mismo. Un poco de color y de planificación resuelve más de lo que parece.
La regla de los tres colores
Una forma sencilla de variar sin pensar mucho: intenta que cada fiambrera tenga al menos tres colores diferentes. Normalmente eso incluye fruta, una verdura y un alimento más completo, y hace que la fiambrera resulte más apetecible al abrirla.
Rojo y naranja: fresas, tomates cherry, palitos de zanahoria, mandarina.
Verde: pepino, uvas, kiwi, guisantes.
Blanco y beige: yogur natural, queso fresco, pan de mezcla, garbanzos.
Morado y azul: arándanos, ciruelas, uvas negras.
Planificar la semana en diez minutos
El domingo, elige con los peques tres o cuatro combinaciones para la semana y apúntalas en un papel en la nevera. Lava y corta de una vez la fruta y la verdura más resistentes. Así, por la mañana, solo hay que montarlas.
Dejarles elegir entre dos opciones («¿manzana o pera?») les da sensación de control y aumenta las probabilidades de que la fiambrera vuelva vacía.
Aprovecha también lo que sobra de la cena: un poco de pasta con verduras, una tortilla fría cortada en tiras o unos garbanzos aliñados pueden convertirse en un almuerzo diferente al día siguiente. Menos desperdicio y una decisión menos que tomar por la mañana.
La mejor fiambrera no es la más bonita de Instagram. Es la que vuelve vacía a casa.
Pequeños trucos que ayudan
Corta la fruta en formas diferentes: palitos, dados, rodajas.
Usa fiambreras con compartimentos para que los alimentos no se mezclen.
Agua en lugar de zumos, en una botella que hayan elegido ellos.
Galletas y dulces, solo de vez en cuando, como excepción.
El desayuno sigue siendo el mejor momento para la rutina de complementos de los peques, con un adulto que les dé la dosis indicada en la etiqueta. Un complemento alimenticio infantil complementa una alimentación variada; no sustituye la fruta ni la verdura de la fiambrera.
La vitamina D es necesaria para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos en los niños.
Si tienes dudas sobre las necesidades alimentarias de tu hijo o tu hija, el pediatra es la mejor persona con quien hablar.
En resumen
Tres colores por fiambrera es una regla fácil de seguir.
Planifica y prepara el domingo; por la mañana solo hay que montar.
Dales opciones sencillas entre dos alternativas.
Los complementos alimenticios complementan la alimentación, no la sustituyen.
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.



