El móvil es lo último que vemos por la noche y lo primero por la mañana. En sí, no tiene nada de malo, pero merece la pena entender qué puede estar haciendo ese hábito a la hora de dormirte.

No es solo la luz

Se habla mucho de la luz azul de las pantallas, y es verdad que la luz intensa al final del día no ayuda al cuerpo a entender que es de noche. Pero el mayor problema suele ser otro: el contenido. Un correo del trabajo, una discusión en un grupo o un episodio que termina en suspense mantienen la cabeza despierta mucho después de dejar el móvil.

Y está el efecto «solo uno más»: el scroll infinito no tiene un final natural, así que la hora de acostarse se va retrasando sin que nos demos cuenta.

No se trata de demonizar el móvil. Se trata de elegir cuándo entra y sale de tu día. Ver una película en el sofá con las luces bajas es muy distinto a responder mensajes del trabajo bajo las sábanas.

Pequeños cambios que marcan la diferencia

  • Fija una hora para desconectar, entre 30 y 60 minutos antes de acostarte.

  • Carga el móvil fuera del dormitorio y usa un despertador sencillo.

  • Activa el modo nocturno y baja el brillo al final del día.

  • Cambia el scroll por papel: un libro o una revista tienen final.

  • Silencia las notificaciones durante la noche.

La pantalla no tiene botón de «ya basta». Ese botón tienes que pulsarlo tú.

Si no consigues dormirte

Quedarte dando vueltas en la cama, cogiendo el móvil para mirar la hora, suele empeorar las cosas. Si el sueño no llega, levántate, haz algo tranquilo con poca luz y vuelve cuando tengas sueño.

Hay quien complementa el ritual de noche con una gominola con melatonina. Si tiene sentido para ti, respeta la dosis de la etiqueta.

La melatonina contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño. El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta de 1 mg de melatonina poco antes de acostarse.

La melatonina puede causar somnolencia, así que no conduzcas ni manejes maquinaria después de la toma. No está indicada para embarazadas, mujeres en periodo de lactancia ni niños. Si las dificultades para conciliar el sueño son frecuentes o duran semanas, habla con tu médico.

En resumen

  • El contenido de la pantalla despierta tanto como la luz.

  • Elige una hora para desconectar y respétala.

  • El móvil, cargando fuera del dormitorio.

  • Las dificultades persistentes merecen una conversación con el médico.

Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.