En los días de calor, beber agua es el consejo más repetido, y con razón. Pero la hidratación en verano va más allá de la botella: también está en lo que comes, en las horas a las que sales y en los hábitos que te llevas a la playa.
No esperes a tener sed
Con calor y actividad, perdemos más agua de la que creemos. Tener una botella siempre a mano (en el bolso, en el coche, en el escritorio) hace que bebas a lo largo del día, en pequeñas cantidades, en lugar de todo de golpe cuando aprieta la sed.
Los niños y las personas mayores merecen una atención especial: no siempre sienten o piden el agua que necesitan.
Un truco sencillo: empieza el día con un vaso de agua antes del café y acompaña cada comida con otro. Los días de playa o de excursión, lleva agua de más: siempre es mejor que sobre a que falte, sobre todo con peques.
También se bebe en la mesa
Muchos alimentos de verano son ricos en agua y hacen la hidratación más variada:
Sandía y melón, frescos o en brochetas.
Pepino y tomate, en ensaladas o en un gazpacho.
Cremas frías de verduras de temporada.
Agua aromatizada con rodajas de limón, hierbabuena o frutos rojos.
La botella de agua es el accesorio de verano que nunca pasa de moda.
Hábitos de sol con cabeza
Evita las horas de más calor, busca la sombra, usa sombrero y aplícate protector solar con frecuencia, sobre todo después de nadar. Las bebidas muy azucaradas o alcohólicas no sustituyen al agua.
El cuidado de la piel también pasa por el plato, con fruta y verdura de colores durante todo el verano. Hay quien prefiere complementar esa rutina con un complemento alimenticio pensado para los meses de sol.
El cobre contribuye a la pigmentación normal de la piel.
La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
Ningún complemento sustituye al protector solar, a la sombra ni a los cuidados en las horas de más calor. Y si notas mareo, un dolor de cabeza fuerte o malestar en un día muy caluroso, busca un sitio fresco y, si hace falta, atención médica.
En resumen
Bebe a lo largo del día, sin esperar a tener sed.
La sandía, el pepino y las cremas frías también hidratan.
Sombra, sombrero y protector solar, siempre.
Los complementos alimenticios complementan la protección solar, nunca la sustituyen.
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.



