Cuando pensamos en preparar la piel para el verano, pensamos en el protector solar, y con razón. Pero hay una parte de la preparación que empieza semanas antes, en la cocina.
Carotenoides: color en el plato
Los carotenoides son pigmentos que dan color naranja, amarillo y rojo a muchos alimentos. El betacaroteno es el más conocido. Una forma sencilla de incluirlos es «comerse el arcoíris» a lo largo de la semana:
Naranja: zanahoria, calabaza, boniato, mango, albaricoque.
Rojo: tomate (sobre todo cocinado), pimiento rojo, sandía.
Verde oscuro: espinacas, col, brócoli: el verde esconde los carotenoides, pero están ahí.
Añadir un chorrito de aceite de oliva ayuda, porque los carotenoides son liposolubles: la excusa perfecta para una ensalada bien aliñada.
Algunas ideas fáciles para la semana: crema de calabaza y zanahoria para cenar, boniato asado al horno, ensalada de tomate con orégano y aceite, mango o albaricoques de postre, espinacas salteadas con ajo. Nada exótico: es la cocina de siempre, con más color.
Hidratación y el resto del día
Beber agua a lo largo del día, dormir lo suficiente y no fumar son decisiones que la piel también agradece. Nada de esto es espectacular, pero es constante, y la constancia es lo que se nota.
Lo mismo vale para el alcohol en exceso y las noches cortas: se reflejan en el espejo antes de lo que nos gustaría. Una botella de agua siempre a mano y una hora razonable para acostarse son dos de los cuidados de la piel más infravalorados.
El cuidado de la piel en verano empieza mucho antes del primer chapuzón.
Dónde encaja un complemento
Un complemento alimenticio puede complementar la alimentación, nunca sustituirla. Algunas personas empiezan a tomar un complemento para la piel entre dos y cuatro semanas antes de las vacaciones. Si es tu caso, busca nutrientes con funciones reconocidas:
El cobre contribuye a la pigmentación normal de la piel.
La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
El protector solar sigue siendo obligatorio
Ningún alimento ni complemento sustituye al protector solar. Aplícalo generosamente, renuévalo cada dos horas y después de cada baño, y evita las horas de más calor. Sombrero, gafas de sol y sombra completan la ecuación.
Atención especial a los niños, a las pieles más claras y a quien tome medicación que pueda aumentar la sensibilidad al sol: si tienes dudas, pregunta en la farmacia.
En resumen
Incluye alimentos naranjas, rojos y verde oscuro durante la semana.
Un poco de grasa buena ayuda a aprovechar los carotenoides.
La hidratación y el sueño cuentan.
Ningún complemento sustituye al protector solar.
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.



